Soy sólo una pequeña ave
tratando de volar sin alas,
escapando de los sueños rotos,
esos que enmarcamos entre sábanas.
Quiero el sabor que tus labios permiten,
ese sin mentiras ni silencios,
al final de la noche me siento culpable,
nuestro cuento quedó en blanco y negro.
Debajo de mi piel, tu nombre
y tus pestañas comenzaron un juego que terminé,
pero no sabes que quizás
sólo estés enamorado cuando despiertes.

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