Aghata parecía perdida, dime si no eras ella, dime si no eras la Luna.

martes, 9 de agosto de 2011



La soberanía frente a lo cálido de tu piel


y lo testarudo de tu pelo al caer.


La dificultad al esconderse el pudor


y la honestidad al encontrarte perder.


La seguridad inalcanzable de tus labios


y el consuelo imperdonable de tus dedos.


La confianza de tenerte en mi cama


y el gusto de la inercia en nuestros cuerpos.

La soberanía frente a lo cálido de tu piel


y lo exquisito del amor en placer.

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