
De espalda, con las rodillas dobladas tendida en la cama
con el pelo suelto cayendo por tus hombros como catarata
tu sonrisa incitante se asoma entre lianas
tu vientre desnudo seduce, me llama.
Un ángulo amable despeja tu mirada
rebota en mi pecho, se anida en tus labios
tu cuerpo impetuoso revuelca cada uno de mis caprichos
dime si no es tuyo el amor que soñaba de niño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario